El Atelier
En una era dominada por la producción masiva, nosotros regresamos al pulso lento y deliberado de la aguja. Nuestro atelier en Chengdu no es una fábrica; es un santuario de silencio y maestría.
Creemos que el Qipao no es un disfraz, sino un lienzo arquitectónico. Al eliminar la ornamentación excesiva del siglo pasado, revelamos la pureza de la forma. Un cuello alto que impone respeto. Una costura invisible que traza la columna vertebral.
Cada pieza requiere más de 80 horas de bordado manual Shu. Utilizamos únicamente seda Mulberry procedente de granjas patrimoniales de Suzhou, y nuestros terciopelos están tejidos para soportar el peso de la historia.
Esto no es moda para el momento. Es elegancia para toda una vida.